CONECTA CON TU PÚBLICO

A todos nos han entrado nervios cuando nos han dicho que nos tocaba hacer una gran presentación delante de los jefes, o dar una conferencia ante un auditorio lleno o cuando nos hemos puesto delante de la cámara para hacer nuestro primer directo en Instagram. Porque esos nervios son lo más normal del mundo. Significan que tenemos un reto por delante, un desafío que, aunque parezca pequeño, puede darnos algunos quebraderos de cabeza.

Puedes ser del equipo “me sudan las manos” o del “tengo el estómago en un puño” o del “se me queda la mente en blanco”. O igual se te junta todo, encima te tiemblan las piernas y no te apetece nada de nada tener que hacerlo.

Pero ¿qué pasa si te digo que con solo tres sencillos pasos puedes aprender a conectar con tu público y ganar seguridad?

 

1. Lo primero de todo es definir tu mensaje. Tienes que tener claro qué es lo que quieres transmitir y para eso nada mejor que coger papel y boli y hacer una lista con las ideas principales. Anótalas todas, hasta las más tontas. Cuando tengas la lista completa, reordénala de mayor a menor importancia. Te servirá para eliminar las que no terminen de convencerte y para intercalar ejemplos, anécdotas o experiencias personales entre ellas para dar un aire de cercanía a tu mensaje.

2. Define el canal de comunicación que usarás. No será lo mismo hacer una presentación por Zoom en la que podrás apoyarte de diapositivas, vídeos y una presentación en Power Point, que una charla que impartas de manera presencial o como decíamos antes, un directo en Instagram.

El propio canal a través del que te comuniques te marcará muchas claves de tu discurso y las herramientas de apoyo con las que podrás contar.

3. Es lo más importante y a veces se nos olvida. Piensa en tu público. ¿A que no es lo mismo hablar ante un grupo de adolescentes en una clase de instituto que una presentación de un proyecto de trabajo ante tus superiores? 

Tener claro quién va a ser tu público te ayudará a escoger el mejor lenguaje para tu comunicación. Adáptalo a ellos para tenerlos en el bote. ¿Cómo hablan? ¿Qué les gusta? Ofréceselo.

Escribe lo que quieres comunicar, ordena tus ideas, intercala anécdotas y vivencias personales, utiliza las herramientas que te permita el entorno en el que vas a dar tu discurso o hacer tu presentación, piensa en tu público y adapta tu mensaje a su lenguaje y sus gustos, pero ante todo: no dejes de ser tú misma/o. Tu naturalidad es lo que te hace especial y será lo que te haga conectar con ellos. 

Si tienes algún consejo que pueda servir a todas las personas que se enfrentan a ese primer momento de hablar en público será genial leerte en comentarios 🙂