BIENVENIDO, OCTUBRE

Tengo la sensación de que este año el tiempo se me escapa entre los dedos. No sé en qué momento se pasó el verano y se acabó septiembre. Pero me gustan octubre y el otoño.

Me gusta tener que ponerme una chaqueta porque refresca, el olor a tierra mojada, el crujir de las hojas secas al pisarlas, echar mano de la mantita como un acto reflejo cuando me siento en el sofá a leer, encender velas y que suene la música de otoño (porque el otoño tiene su propia música).

Me gustan las setas, los caquis, los higos y las calabazas. Me gusta calentarme las manos con un cucurucho de papel de periódico humeante lleno de castañas asadas compradas en algún puesto callejero. Me gusta salir a pasear por Anaga (Tenerife) y acabar en un guachinche con un plato de escaldón.

Me gusta estrenar mes en el calendario. 31 oportunidades en blanco para ir rellenando de cosas bonitas, anotando los cumpleaños de este mes, las citas importantes y las promesas a mí misma.

Me gusta celebrar la vida, aunque sea con mascarilla, con el bolso lleno de gel hidroalcohólico y aguantándome las ganas de abrazar. Porque estar aquí ya es una SUERTE.

Tengo la sensación de que este año el tiempo se me escapa entre los dedos. No sé en qué momento se pasó el verano y se acabó septiembre. Pero me gustan octubre y el otoño.

Me gusta tener que ponerme una chaqueta porque refresca, el olor a tierra mojada, el crujir de las hojas secas al pisarlas, echar mano de la mantita como un acto reflejo cuando me siento en el sofá a leer, encender velas y que suene la música de otoño (porque el otoño tiene su propia música).

Me gustan las setas, los caquis, los higos y las calabazas. Me gusta calentarme las manos con un cucurucho de papel de periódico humeante lleno de castañas asadas compradas en algún puesto callejero. Me gusta salir a pasear por Anaga (Tenerife) y acabar en un guachinche con un plato de escaldón.

Me gusta estrenar mes en el calendario. 31 oportunidades en blanco para ir rellenando de cosas bonitas, anotando los cumpleaños de este mes, las citas importantes y las promesas a mí misma.

Me gusta celebrar la vida, aunque sea con mascarilla, con el bolso lleno de gel hidroalcohólico y aguantándome las ganas de abrazar. Porque estar aquí ya es una SUERTE.